sábado, 17 de noviembre de 2007

Siempre hay una disculpa para salir a beber
Me compré una barra de bar porque quería dejar de salir a beber por ahí. Nada más montarla, me puse a un lado de la barra y pedí una cerveza. Fui al otro lado y pregunté: "¿Con alcohol o sin alcohol?". Me cambié otra vez de sitio y contesté: "¡Con alcohol, imbécil!". "¡Imbécil será usted!", me respondí. "A mí nadie me trata así", contesté, "me voy a otro bar." Al salir di un portazo. Y allí se quedó el otro con su mierda de negocio.

Jesús Alonso, escritor